11 noviembre, 2009

A la tarde de la vida

Decía San Juan de la Cruz que : “A la tarde de la vida, seremos examinados sobre el amor”. Se ve que había aprendido bien lo que San Juan evangelista, en su ancianidad, repetía insistentemente a sus discípulos: “Hijitos míos: amaos unos a otros”. Nos recordaba a San Juan de la Cruz, una vez más, D. Justo Luis al empezar nuestro retiro mensual de noviembre. D. Justo, se ha pasado la vida predicando y ejercitando la caridad. Ahora, desde que le han operado de cataratas – D. Justo es pintor - se ha hecho viejito. Antes cumplía años sin perder su cara de monaguillo y sonrisa angelical. Me impresionó verlo.

He hablado con Mila por teléfono. Estudiamos juntas la carrera. Tiene 72 años y aunque su leucemia está vencida, le da por acobardarse y no sale de casa. Me ha contado, una vez más su vida. Esto de oír más de una vez lo que nos cuentan, es como decía Juan Pablo I, el Papa de la sonrisa, como ver otra vez un paisaje ya conocido, siempre lo podemos disfrutar de nuevo.

Mila, a los nueve años se iba con su padre al campo a coger aceitunas. Luego, cuando se hizo constructor iba con pocos años cargada de dinero para pagar a los albañiles y a veces llevarles la comida. Consiguió hacer Químicas, aunque en su familia solo tenían carrera los varones. La “Termo” la estudió vendiendo entradas en la taquilla del Cine Lido, cuando a su padre le dio por ahí. Se casó, ejerció su carrera como profesora de Instituto, a pesar de tener cinco hijos. Entonces no había pañales de celulosa, había que lavar, meter en lejía, tender y doblar picos y gasas. Luego tuvo de ancianitos en su casa a su padre - que vivió hasta los 93 -, su madre y su suegra. Los tres murieron en ella. Ahora Mila, por su inactividad, se siente inútil. Le he recordado la frase de San Juan de la Cruz del principio, y otra de Juan Pablo II: “ Ser santos es vivir alegremente la voluntad de Dios”

10 noviembre, 2009

Los suplementos culturales ( III)

El tercer apartado del artículo de Lorda, lo títula: “Cultura tuerta..y un poco de oxígeno”. Resumo:

“Ni diálogo ni intercambio. Muerte civil. La ficción de no mirar en esa dirección para no ver. Y, en consecuencia, claro una cultura tuerta, porque se le escapa una inmensa parte de la realidad, del pensamiento y de la historia. Y con el ojo que le queda al pensamiento después de haber ignorado todo lo vivo, solo puede repasar semanalmente el sinsentido, un repertorio de deshechos culturales e ideológicos a la deriva, y unas pocas novedades independientes(…)

Lorda, como oxigeno cita una serie de novedades aparecidas. (cuando escribió el artículo, claro) Aquí están:

“Ciudad Nueva” publicó: “Cinco panes y dos peces” (Van Thuan) , “precioso testimonio de fe, pura autenticidad con toda lo poesía de una vida fiel y perseguida”. “Palabra” la vida de Von Hildebrand “interesantísimo pensador converso de la primera fenomenología, activista frente a los nazis”. “Sígueme” “se ha animado a reditar el “Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia” de Bergson. “Eunsa” “ha sacado tres estupendas conferencias de Eugenio D´ Ors sobre la vida intelectual y el , trabajo bien hecho en “Trilogía” de la “Residencia de Estudiantes”. “Caparrós la “ Ética” de Max Scheler “libro que García Morente llevaba siempre bajo el brazo y sobre quien hizo la tesís doctoral Juan Pablo II”…

Al copiar el nombre de García Morente he recordado una narración autobiografíca preciosa: “El hecho extraordinario” en la que cuenta su conversión. La editó Rialp. Vale la pèna hacerse con ella.

09 noviembre, 2009

Los suplementos culturales (II)

Continúo copiando el artículo de Lorda:

“Ahora viene la segunda parte del experimento: Subrayen en verde ( por no decir en azul) las veces que aparecen libros de BAC, Encuentro, Rialp, Palabra, Caparrós, Eu, Edibesa, Ciudad Nueva, Edicep, Herder, Atenas, Paulinas, San Pablo,PPC, Monte Carmelo, Narcea, SM, icluiso Gredos, Clásicas, Juventud . Por no citar otras más teológicas como Desclée, Cristiandad, Sígueme, Secretariado Trinitario, Sal Tarrae y tantas más. Si hay mucha suerte en una semana encuentran uno. Y si se empeñan en buscarlos, es posible que salgan tres o cuatro al año, entre varios miles de libros recensionados. Y, aún en estos casos, entenderán que se trata de concesiones y de favores “ad personam”.”

“Es un silencio sonoro. Ahora podrán comprender por qué tanto vértigo existencial, tanta desesperación ( por despecho) tanto afán de transgredir lo que sea. Y es probable que ante ese vacío, recuerden las palabras del Señor:
“Vosotros sois la sal de la tierra…”. Parece mentira, pero se nota por contraste. A pesar de la mediocridad con que vivimos el mensaje de Jesucristo, a pesar de las escasa vitalidad de nuestro cristianismo, el contraste es llamativo. Quítenlo de nuestra cultura, y miren lo que queda
en valores, en belleza, en verdad, en sentido moral, en amor personal, en amor personal, en vida familiar, en alegría”

“ (…) Yo no sé explicar esta censura. No se a qué nivel está el filtro. Si se trata solo de un prejuicio cultural, o es un acuerdo tácito y en esta España tan pudorosa se siente que ser laico, significa ignorar lo cristiano. No se si a los cristianos les da vergüenza o les falta cultura. Quizá no hay gente con pensamiento cristiano. O quizá no les dejan estar. No conozco la tramoya.
Pero la mayoría dee las editoriales que he citado han sido quemadas en efigie y nunca pasarán la censura.”

Ya solo me queda última entrega.

08 noviembre, 2009

Los suplementos culturales (I)

Ya hace años, y las cosas creo que no van a mejor, que decía Juan Luis Lorda en uno de sus artículos, hablando de los suplementos culturales aparecidos en los periódicos, que él al principio leía con gusto hasta que empezó a pasarle, como al protagonista de “La náusea” de Sastre. Después de esa lectura, le invadía una vaga angustia y un sentimiento de opresión. Propone un experimento:

“Hacerse con un rotulador rojo y con tres suplementos culturales principales de una semana cualquiera. Subrayar en rojo cada vez que en las novelas recomendadas aparezca un personaje desestructurado; un tránsfuga de la vida, un acosado por el sinsentido. Y los argumentos desesperados y absurdos. Subrayar también las obsesiones sexuales ( no los hechos). Vertemos cuántas páginas enrojecidas.”

“Después en las entrevistas, comentarios y ensayos subrayar cada vez que alguien declara que todo es relativo y que ya no queda ningún valor y que él personalmente está de vuelta de todo y no cree en nada. Fijarse además en el recurrente vocabulario con que los críticos alaban una novela o ensayo. Subrayar cada vez que dicen que es provocador, polémico, transgresor y que ha suscitado escándolo. Lizar y transgredir se ha convertido en valor literario y objetivo intelectual. Deben quedar poquísimos inocentes en condiciones de ser escandalizados y desde luego nada que transgredir.”

Al ver tanto enrojecido, se verá que estos suplementos no son útiles para gente joven. Antes les quitarán el gusto por la vida que despertárselo por la cultura. Para la tradición humanística, que es la mía, es cultura lo que cultiva y estructura a la persona. Pero este conjunto de desestructuraciones e inhumanidades no está en condiciones de estructurar a nadie. Es lo que hay con escasas excepciones.”

Seguiré copiando. Todo sea por tratar desenrarecer la atmósfera. Por insuflar oxigeno en ella.

07 noviembre, 2009

De ésto y de aquello

Miguel de Unamuno escribió una serie de ensayos bajo el título. “Contra ésto y aquello”. Hay que reconocer, que el bueno de Unamuno era un tanto cascarrabias. Aprovecho su título para escribir unas líneas de esto, aquello y lo de más allá. A mí gusta más no ir contra nada sino a favor de.. Aprovecho en parte su título para
escribir de ésto, de aquello y de lo demás allá.

Así pués, a salto de mata escribo, como se vive, llevada un poco por “la loca de la cas”, como Teresa de Jesús llamaba a la imaginación y, que yo creo que tan loca no ésta, Unamuno, una de las muchas veces que opositó, dijo arrogantemente “según fulano de tal (una autoridad en la materia)… pero según mi opinión…”. Lo suspendieron. Pero ¡cómo lo comprendo¡ Unamuno se ve que había leído muchas veces: “Habéis oído que se dijo, pero Yo os digo..”

Escribo pues a salto de mata, como se vive, y así se va andando el camino, con más o menos aprovechamiento. Reciclándolo todo, porque todo sirve. Nada cae en saco roto, porque no solo la naturaleza, dónde absolutamente todo se aprovecha, sino que hasta al mismo Señor de ella, hemos oído decir a sus apóstoles que guardaran los mendrugos sobrantes, después de la multiplicación de los panes.

En esto del reciclaje echo de menos el corral de la casa de mi tía Pilar en Samper de Calanda. Aquello era emocionante: no solo las niñas íbamos al corral, con Mary Carmen, a buscar los huevos que acababan de poner las gallinas, a ver el cerdo y como los conejos corrían a esconderse en sus madrigueras, sino que levábamos allí las peladuras de patatas, melón y sandía y de los los magníficos melocotones de Calanda, las pepìtas de las calabazas, las sobrasos tomates y pepinos…Una gozada, una fiesta de color de la que las gallinas – “titas, titas, titas” – daban buena cuenta.

Por aquellos tiempos, mi primo Ángel César de seis años, que también frecuentaba el corral, un día sentado encima de la mesa del comedor dijo , alegremente: “Mi padre manda en mi madre, mi madre manda en mí, yo mando en las gallinas, todos mandamos aquí.”

A falta de gallinas tengo, para el reciclaje orgánico, mi saquito de mendrugos. Mis hijos de pequeños, y alguna vez mis nietos, rallaban ese pan, tan útil para rebozar, y según el nivel alcanzado en el bote de cristal, se ganaban un dinerito. Pero ahora quien da cuenta de ese pan duro soy yo. A veces me dá por desayunar café con leche con sopas, como en la post-guerra. Si se le pone bastante azúcar esta buenísimo y a mí el comerlo, me da buen rollo.

05 noviembre, 2009

Alejandrina

Creo que era Tomás de Kempis quien decía: “Vano es entristecerse o angustiarse por lo que ha de venir, que quizá no venga”.

La frase viene a propósito de Alejandrina, que ha saltado mi mente mientras hablaba con Maru. Ésta, estaba derrapando un poco sobre posibles futuras tragedias que pueden acontecernos y entonces yo le he hablado de Alejandrina.

Alejandrina era una hermanastra de la suegra de mi hermana. La pobre era grande, ciega y un poco retrasada mental. Mi hermana, casada con un hombre que era hijo único veía en su horizonte una nube negra: muchas veces me había dicho: “ Si se muere mi suegra ( que es quien vivía con Alejandrina), yo tendré que cargar co0n Alejandrina”.

Por aquellas calendas, no se metía a los familiares en residencias, que no son sino almacenes de viejos, salvando a las llevadas por Monjas que siempre son mas llevaderas . El caso es que esa perspectiva amargaba a mi hermana. Pero las ciosas sucedieron de otra manera: mi hermana murió a los 34 años y Alejandrina vivió hasta casi los ochenta…

Esa situación me ha servido a mi mucho para no hacer cábalas y dejar el futuro en manos de Dios. Confiando en que, como decía Virginia – que se murió un 22 de agosto: Santa María Reina – “Siempre que ha hecho falta, Él ha estado allí.”

La Biblia

He recibido una presentación sobre la Biblia. No soy aficionada a las presentaciones – creo que se invierte en ellas demasiado tiempo y abundan las cursilerías en imágenes aunque el texto no lo sea – pero en ésta que habla de lo útil que sería “marcar” la Biblia con la misma frecuencia que el móvil, vienen una seríe de “teléfonos de emergencia” que vale la pena transcribir:

Cuando estés triste, marca Juan 14
Cuando la gente hable mal de ti, marca el Salmo 27
Cuando estés nervioso, marca el Salmo 51
Cuando estés preocupado, marca Mateo 6,19-34
Cuando estés en peligro, marca el Salmo 91
Cuando Dios parece distante, marca el Salmo 63
Cuando tu fe necesite ser activada, marca Hebreos, 11
Cuando estés solo y con miedo, marca el Salmo 23
Cuando estés áspero y crítico 1 Corintios, cap 13
Cuando quieras saber el secreto para ser feliz, Colosenses 2,12-17
Cuando estés triste y solo, marca Rom 8,31-39
Cuando quieras paz y descanso, Mateo 11,25-30
Cuando el mundo parece mayor que Dios, Salmo 90

De mi cosecha:

Esta mañana en el retiro, D. justo nos ha leído el capítulo 3 de Santiago: Pecados contra la lengua. Es inmenso. Sé que en alguna ocasión he transcrito algo de él. Vale la pena leerlo y saborearlo.