03 abril, 2011

Espigando

De la entrevista que Roland Joffé concedió a Zenit.org con motivo del inminente estreno de la película “Encontrarás dragones” de la que Joffé es director y guionista a principios de enero. Solo transcribo las afirmaciones de R.J las preguntas del periodista ( y estas no completas, ya que contesta a cada una extensamente).

R.J.- …Me había golpeado la afirmación de Josemaría: A dios se le encuentra en la vida ordinaria, y esa vida ordinaria en su caso fue la guerra civil española. Me pregunté: ¿cómo es posible encontrar lo divino en la guerra?. Pero la misma pregunta puede hacerse sobre todos los desafíos fundamentales de la vida, y sobre la manera en que los afrontamos: cómo respondemos al odio y al rechazo, o al deseo de venganza o de justicia. Todos estos dilemas son, en cierto sentido, los “dragones” de la película, momentos de inflexión en nuestras vidas en los que afrontamos opciones decisivas. Opciones que afectarán a nuestro futuro. “Encontrarás dragones” habla de las diferentes opciones que asume la gente en esos puntos de inflexión – tentaciones si usted quiere – y lo difícil que es – y necesario – huir de los ciclos de odio resentimiento y violencia.

R.J. – … Al final de la guerra civil española, se contaba medio millón de muertos. Una guerra civil es una poderosa metáfora de una familia. Al igual que en las guerras civiles, los miembros de una familia toman partido y se desgarran; los antiguos resentimientos se convierten en manantiales de odio. No le perdonamos a nuestra tía lo que ha hecho, no le hablamos a nuestro padre porque dejó a nuestra madre, no nos hablamos con nuestra madre porque se fue con otro, ( …)Estas son las guerras civiles de nuestra vida ordinaria. “Encontrarás dragones habla de estos dos tipos de guerra civil. Fundamentalmente, todos tenemos que optar entre dejarse vencer por nuestros resentimientos o encontrar la manera de conquistarlos. Puede verse la vida como una serie de injusticias, rechazos y heridas, o como una serie de oportunidades, de ocasiones para vencer a esos dragones a través del poderoso deseo de sustituir el odio por el amor y la humildad. (…)Muchos albergan en su interior ese amor para tomar esa heroica opción. Se dan cuenta de que pueden tomar la opción de ser libres. Tienen la fuerza de carácter para comprender que el odio es una prisión.