28 enero, 2008

La Historia Sagrada

De niñas, estudiábamos en el Colegio la Historia Sagrada. Era emocionante aquello de que Sansón aplastó a los filisteos derribando las columnas y que Dalila le cortó los cabellos en los que residía su fuerza y que la reina Ester intercedió ante el rey por su pueblo, rezando mucho antes, para que sus palabras hallaran gracia a, los ojos del rey. “Señor, pon en mi boca un discurso apropiado” ( la frase la conocí de mayor, pero la idea estaba totalmente clara de niña). Y lo de Judit y Holofernes y la historia de Rut la moabita….

Que gran cosa la lectura y que lástima que mi nieto Alejandro cuando va con su carnet a la biblioteca saque juegos de ordenador en lugar de libros..

He hecho la prueba con los niños de la catequesis y oyeron con atención las historias que les conté del profeta Daniel. Seguiré algo el próximo jueves.
La verdad es que doy la catequesis muy a gusto: Daniel, Alejandro, Quique, Paloma, Carla, David, Rául… ¿qué será de ellos? Quique puede llegar a ser un seductor, en el buen sentido de la palabra, Alejandro un hombre de bien concienzudo, David un tímido sensible, Paloma una mujercita seria y Carla una buena chica atractiva y pizpireta. Daniel se sabe muy bien la oración “Bendita sea tu pureza” y necesita más protección que los demás. Todos tienen un ángel custodio y bien lo van a necesitar.

“Ángel de la guarda, dulce compañía / no me desampares ni de noche ni de día / no me dejes solo que me perdería.” Pues eso.