09 noviembre, 2009

Los suplementos culturales (II)

Continúo copiando el artículo de Lorda:

“Ahora viene la segunda parte del experimento: Subrayen en verde ( por no decir en azul) las veces que aparecen libros de BAC, Encuentro, Rialp, Palabra, Caparrós, Eu, Edibesa, Ciudad Nueva, Edicep, Herder, Atenas, Paulinas, San Pablo,PPC, Monte Carmelo, Narcea, SM, icluiso Gredos, Clásicas, Juventud . Por no citar otras más teológicas como Desclée, Cristiandad, Sígueme, Secretariado Trinitario, Sal Tarrae y tantas más. Si hay mucha suerte en una semana encuentran uno. Y si se empeñan en buscarlos, es posible que salgan tres o cuatro al año, entre varios miles de libros recensionados. Y, aún en estos casos, entenderán que se trata de concesiones y de favores “ad personam”.”

“Es un silencio sonoro. Ahora podrán comprender por qué tanto vértigo existencial, tanta desesperación ( por despecho) tanto afán de transgredir lo que sea. Y es probable que ante ese vacío, recuerden las palabras del Señor:
“Vosotros sois la sal de la tierra…”. Parece mentira, pero se nota por contraste. A pesar de la mediocridad con que vivimos el mensaje de Jesucristo, a pesar de las escasa vitalidad de nuestro cristianismo, el contraste es llamativo. Quítenlo de nuestra cultura, y miren lo que queda
en valores, en belleza, en verdad, en sentido moral, en amor personal, en amor personal, en vida familiar, en alegría”

“ (…) Yo no sé explicar esta censura. No se a qué nivel está el filtro. Si se trata solo de un prejuicio cultural, o es un acuerdo tácito y en esta España tan pudorosa se siente que ser laico, significa ignorar lo cristiano. No se si a los cristianos les da vergüenza o les falta cultura. Quizá no hay gente con pensamiento cristiano. O quizá no les dejan estar. No conozco la tramoya.
Pero la mayoría dee las editoriales que he citado han sido quemadas en efigie y nunca pasarán la censura.”

Ya solo me queda última entrega.